Había una vez un pájaro, siempre comía carne de cualquier procedencia. Su mamá siempre le decía que no la comiera por que podría estar podrida, pero el pájaro nunca hacía caso. Un día el pájaro miró un trozo de carne e inmediatamente le dió una mordida (esa carne estaba podrida) Después en la escuela le dio diarrea, él no sabía por qué. Cuando fue al Doctor le dijo a la mamá del pájaro que si no había comido él algo en mal estado, la mamá le preguntó al pajarito y él respondió que tal vez la carne que comió camino a la escuela. La mamá regaño al pajarito y le dijo que no volviera a comer carne y el pajarito no la volvió a comer y no le volvió a dar diarrea.
miércoles, 20 de junio de 2007
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2 comentarios:
geniaaaaaaaal!!!!! sobre todo lo que está dentro del parentesis. Robert, tu seras poeta o seras cuentista, o novelista?
¡Noo, Poeta no! Esos son malvados.
Genial como el pájaro se vuelve pajarito.
Un beso
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